MONEREO PÉREZ, JOSÉ LUIS / VILA TIERNO, FRANCISCO
El trabajo autónomo, en una época de fomento del emprendimiento y del autoempleo y como alternativa a la dificultad de crear empleo por cuenta ajena, se presenta como una realidad que tiene un importante peso económico y social. Para dar respuesta a dicha realidad, la ordenación jurídica de dicho trabajo autónomo se asienta, esencialmente en su Estatuto, regulado por la Ley 20/2007, de 11 de julio, pero sin olvidar la normativa concordante de muy diversa naturaleza que trata de dar respuesta a las necesidades de protección social o jurisdiccional, de matizar elementos concretos en sectores específicos, etc. Lo que se ha constatado, en estos 10 años de vigencia del Estatuto del Trabajador Autónomo es que determinadas materias no se han cerrado de un modo definitivo, como es el caso de la regulación del TRADE, del cese de actividad? teniendo como consecuencia, por una parte, modificaciones legislativas que han ido modulando la redacción original de la norma, con cambios de calado como los protagonizados por leyes que han repercutido de un modo más o menos importante como la Ley 27/2009, de 30 de diciembre