Gin, que ha sobrevivido gracias a una tenacidad increíble, toma el control de Kuge utilizando su ardid y su sed de sangre, e instaura un terrible orden en el pueblo. «Debéis dárselos en ofrenda a vuestro nuevo dios.» Así nacen un tabú y un dios en
Artículos relacionados
Otros libros del autor
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información